lunes, 14 de octubre de 2013

"Miki Takahashi"





BLOg DE NOTAS






Miki Takahashi
Tokio, Japón. 1961






Fotografía bajada de la red.







"Deixis en fantasma"



















Aquello.
          No eso.
                    Ni
-mucho menos- esto.

Aquello.

Lo que está en el umbral
de mi fortuna.
Nunca llamado, nunca
esperado siquiera;
sólo presencia que no ocupa espacio,
sombra o luz fiel al borde de mí mismo
que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve,
ni el sol marchita, ni la noche apaga.

Tenue cabo de brisa
que me ataba a la vida dulcemente.
Aquello
que quizá hubiese sido
posible,
que sería posible todavía
hoy o mañana si no fuese
un sueño.















 *  *  *












Fotografías de Miki Takahashi.
Título y texto, extraídos de "La promoción poética de los 50", de Ángel González.









viernes, 11 de octubre de 2013

"Autorretratos del yo mismo."





UN bAZAR DE OBRAS








AUTOretratos DEl Yo MISMO





          No supongo, estoy seguro, hay algo desencajado en mi maquinaria.

          A veces, cuando me levanto, los relojes dan horas disléxicas: las 12:01, las 7 treinta y cinco o seis, o las cinco menos cuarto. Otras veces, cuando escucho o veo cantar a alguien, no le oigo ni le miro, pienso, pienso que algo me pierdo de un gozo, o me imagino cómo es ese otro mundo donde se puede ser otro ser. Y en las ocasiones que me roza una piel mi piel me supongo lo sería ser ella o él, lo que esconde esos ojos que me miran a mí también.
          Menor de ciento cinco, no tengo currículum, y si alguna vez lo tuve de tanto arrastrarlo por los suelos polvo se hizo. No estudié en Berkley, ni en Harvard, Oxford ni Cambridge; no visito Twiter, ni he expuesto en el Moma, la Tate, y ni tan siquiera tomo café; apenas he estado en lugares importantes, ni hollado surcos trascendentes de esta maldita tierra, de hecho los senderos que pisé seguro que no han quedado alterados. No creo en más premio que en trabajo sincero, y tengo mis dudas de que hacer lo que te gusta sea un oficio. 
           Siempre he viajado con la sensación anacrónica de reconocer los lugares de antemano, o que nunca los abandoné, como un incómodo tatuaje sensorial. Sé que como bagaje es parco, escueto e intrascendente, pero en ningún equipaje cabe más.
          Hace ha acepté de buen grado el índice acusatorio estigmatizando mi yo, si bien "raro" es un apelativo boomerang, porque lo peculiar para mi es la falta de conciencia, de inconsistencia o de la ebriedad moral de los jueces de lo normal. De hecho, rotundamente abomino de la ezquizofrenia social, torpemente concordada y alimentad de vulgaridad. El único compromiso que acato es la lucidez de una vida temporal, cómplice y a la vera de una falsa sensación de eternidad.
          Lo cierto es que de mí sólo puedo ofrecer lo que no se ve, pues mi apariencia es únicamente una mueca irónica, cuando no sorda. Es como si lo fútil me traspasara mientras lo físico me resbalara sin más. Así que nunca sé qué hora es, ni si alguna vez tendré próximo proyecto, o un futuro de barro y/o acidez. Tampoco deseo romper el silencio incómodo que me conforma, pues sin él dejaría de ser la música sorda que me conmueve; pero si un día los vientos me vuelven a meter su arena cegadora en los ojos, sabría acunarme también.
          Tan sólo creo creer en que las imágenes recitan oraciones profanas y cacofónicas de lo que pensamos ver, o que la única frontera respetable es el encuadre de una fotografía veraz, y que las estrellas nos miran desde su ayer; o que mientras la luz nos da vida, nos la quita también. 
          Ahora mismo disfruto mirando nubes que saben correr, si saber por qué, mientras me acuna el sordo sonido de aquél engranaje oxidado, por desgastado, de una lente convexa que no sabe más que ver y ser.



















Fotografías y texto de enriqueponce de la serie "BATH", a 20doce.







martes, 8 de octubre de 2013

"Javier Vallhonrat"





LOS CAZADORES deMENTES





Javier Vallhonrat
Madrid, 1953





Fotografía bajada de la red.


"Me interesa investigar las fronteras de la fotografía,
ese terreno intermedio entre la cosa y la imagen;
también la cualidad de objeto de la fotografía,
sus metáforas superpuestas, su proceso de creación
y la relación sensorial con nosotros."









"El Espacio Poseído"




"El Espacio Poseído" trata del cuerpo y la arquitectura, de la intensidad del fragmento y la tensión interna de las formas, de <<la fractura permanente que existe entre el espacio representado y el sentido>> *. Las densas referencias al barroco español, a la mística; la fuerte carga pictórica; la presencia determinante, casi escultórica, de los marcos, parte integrante de la obra; la mezcla de drama, éxtasis y sensualidad, convierten "El Espacio Poseído" en un trabajo clave, que cierra el primer ciclo de la obra de Javier Vallhonrat.

*Manuel Santos













www.javiervallhonrat.com














Fotografías y cita de Javier Vallhonrat.
Texto, extraído de "Javier Vallhonrat. Trabajos fotográficos  1991-1996", de Armando Montesinos.















domingo, 6 de octubre de 2013

"Eduardo Chillida"





ARTEsana




Eduardo Chillida
San Sebastián, 1924-2002




Fotografía de Alberto Schommer.






















La aprehensión del espacio es instintiva, es una experiencia corporal: antes de pensarlo y definirlo, lo sentimos. El espacio no está fuera de nosotros ni es una mera extensión: es aquello donde estamos. El espacio es un donde. Nos rodea y nos sostiene pero, simultáneamente, nosotros lo sostenemos y lo rodeamos. Somos el sostén de aquellos que nos sostiene y el límite de lo que nos limita. Somos el espacio en que estamos. Dondequiera que estemos, estamos en nuestro donde; y nuestro donde nos sigue a todas partes. Es más fiel que un perro y más fiel que nuestra sombra misma, que nos abandona cada noche. El donde nunca nos abandona ni nosotros podemos abandonarlo: somos consubstanciales, nos confundimos con nuestro espacio. No obstante, estamos separados: el espacio es lo que está más allá, al otro lado, lo cerca-lejos, lo siempre inminente y nunca alcanzable. Es el límite que, al tocarlo, se deshace para reaparecer, inmediatamente, más allá o más acá. La frontera donde yo termino y empieza lo otro, lo ajeno, está en perpetuo movimiento. Erosión continua: a medida que penetro en mí, me alejo de mí; yo mismo soy mi lejanía, ando detrás de mí como en un país desconocido. Y más: un país que se hace y se deshace sin cesar. Lo ilimitado lima todos los límites. Contradicción más sensible que mental: el espacio no es pensable sino tocable pero, apenas lo tocamos, se desvanece. Esta experiencia es universal y cotidiana.


















Obra de Eduardo Chillida.
Texto extraído de "Sombras de obras" de Octavio Paz.






viernes, 4 de octubre de 2013

"Una fábrica sin nubes"





UN bAZAR DE OBRAS








Una fábrica sin nubes



A la dolorosa luz de las grandes bombillas de la fábrica
tengo fiebre y escribo.
Escribo con rechinar de dientes, cual fiera ante toda esta belleza,
ante toda esta belleza que desconocían por completo los antiguos.


¡Oh ruedas, oh engranajes, r-r-r-r-r-r eterno!
¡Recio espasmo retenido de los enfurecidos maquinismos!
¡Enfurecidos fuera y dentro de mí,
a lo largo de todos mis nervios disecados,
de todas las papilas de todo aquello con lo que yo siento!
¡Tengo secos los labios, oh grandes ruidos modernos,
de oíros demasiado cerca,
y me arde la cabeza de querer cantaros con exceso
en la expresión de todas mis sensaciones,
con un exceso contemporáneo de vosotras, oh máquinas!


Enfebrecido, mirando los motores como a una Naturaleza tropical
-grandes trópicos humanos de hierro y fuego y fuerza-,
canto, y canto el presente y también el pasado y el futuro,
porque el presente es todo el pasado y es todo el futuro,
y hay Platón y Virgilio dentro de las máquinas y las luces eléctricas
sólo porque hay antaño y Virgilio y Platón fueron humanos,
y pedazos del Alejandro Magno del siglo tal vez cincuenta,
átomos que un día tendrán fiebre en el cerebro del Esquilo del siglo cien,
andan por estas correas de transmisión y por estos émbolos y por estos volantes
rugiendo, crujiendo, musitando, atronando, ferreando,
haciéndome un exceso de caricias en el cuerpo con sólo una caricia hecha en el alma.

¡Ah, poder expresarme entero como un motor se expresa!
¡Ser tan completo como una máquina!
¡Poder ir triunfante por la vida como un automóvil último modelo!
¡Poder penetrarme de todo eso físicamente al menos,
rasgarme todo, abrirme por completo, volverme poroso
a todos los perfumes de carburos y calores y carbones
de esta flora estupenda, negra, artificial e insaciable!


¡Fraternidad con todas las dinámicas!
¡Furor promiscuo de ser la parte agente
del rodar férreo y cosmopolita
de los denodados trenes,
del trasiego de carga en los navíos,
del girar lúbrico y lento de las grúas, del disciplinado tumulto de las fábricas
y del cuasi silencio susurrante y monótono de las correas de transmisión!...







Continuará...



"Oda triunfal", extraída de "Fernando Pessoa en palabras y en imágenes", de su heterónimo Álvaro de Campos.
Fotografías de enriqueponce, de la serie "the-construcciones" (en proyecto).