sábado, 15 de junio de 2019

"tal cual"






UN bAZAR DE OBRAS






"Me gusta mi tiempo a solas" 






"tal cual"
























Cita extraída de la película "¿Podrás perdonarme algún día?", de Marielle Heller.




Fotografías de  enriqueponce dosmi19.







miércoles, 5 de junio de 2019

"bajar el dedo en el momento justo"






LA C(r)ÓNICA LUZ







"bajar el dedo en el momento justo"




           Si fuese un animal, sería liebre; está siempre a punto de dar un salto y desaparecer. No huyendo. Tampoco de broma. Sino por gusto, sin darle importancia. En lugar de oídos por los que enterarse de las noticias, tiene ojos, unos ojos divertidos.
          Lo único que me interesa de la fotografía, dice, es apuntar, apuntar a alguien.
          ¿Como un tirador?
          ¿Conoce el tratado zen de tiro con arco? Georges Braque me lo regaló en 1943.
          No, creo que no le conozco.
          Es un estado del ser, una cuestión de apertura, de olvidarse de uno mismo.
          ¿No apunta a ciegas?
          No, hay una geometría. Basta con que cambie uno su posición un milímetro para que también cambie la geometría.
          ¿Lo que usted llama geometría tiene algo que ver con la estética?
          No, en absoluto. Es lo que los matemáticos y los físicos denominan elegancia cuando debaten sobre una teoría. Si un planteamiento es elegante, puede que esté más cerca de aproximarse a la verdad.
          ¿Y la geometría?
          La geometría entra también debido a la Sección Áurea. Pero los cálculos son inútiles. Como decía Cézanne: "Cuando empiezo a pensar, se pierde todo". Lo que cuenta en una foto es su plenitud y su sencillez.
          Advierto que hay una pequeña cámara sobre la mesa, al alcance de su mano.
          Dejé la fotografía hace veinte años, dice, para volver a la pintura y sobre todo al dibujo. Sin embargo, la gente me sigue haciendo preguntas relacionadas con la fotografía. Hace poco me premiaron por mi "trayectoria creativa como fotógrafo". Les dije que no creía en esa trayectoria. La fotografía no es más que apretar un disparador, bajar el dedo en el momento justo.
          Imita el gesto cómicamente delante de su nariz. Y, todavía riéndome, recuerdo la tradición zen de enseñar con bromas, de evitar las explicaciones pesadas.
     



Texto extraído de "Para entender la fotografía", de John Berger; diálogo entre Henri Cartier-Bresson y el autor.
GIFs: Kirsten Dunst en la película “Elisabethtown” de Cameron Crowe.


sábado, 25 de mayo de 2019

"alguna vez"






UN bAZAR DE OBRAS




"alguna vez"
(arquiTECTÓNICA)





"El tiempo es la medida del movimiento entre dos instantes"
Aristóteles
















 Fotografías de enriqueponce dosmil18.



miércoles, 15 de mayo de 2019

"Miguel Trillo"






BLOg DE NOTAS




Miguel Trillo
Jimena de la Frontera, Cádiz. 1953




Fotografía bajada de la red.

































          -You are all a Lost Generation!
          <<¡Sois todos una Generación Perdida!>>, le espetó Gertrude Stein a un joven Hemingway. ¡Qué puntería, la de la poeta británica de una rosa es una rosa es una rosa!
          Nada se pierde en esa generación. La de Manhattan Transfer, de John Dos Passos, El ruido y la furia, de William Faulkner, o Las uvas de la ira, de John Steinbeck. La que cargaba con el estigma de Generación Perdida pasó a ser una maravillosa Generación Germinal.
          Es una buena noticia que en la España actual la llamada Generación Perdida le esté dando un corte de mangas al destino. Es la generación del desconsuelo optimista. En El hombre rebelde, Albert Camus habla de la necesidad de un primer <<no>>, un <<no>> fundacional. El <<no>> a la injusticia. Pero ese <<no>> es la potencia afirmativa. Es un movimiento que dice que sí a todo lo que merece la pena.
          En este largo y perseverante estado de excepción económico, que es también una quiebra social, cultural y política, la etiqueta de la Generación Perdida ha sida adjudicada con notable éxito onomástico a los adolescentes y jóvenes inmersos en los efectos del shock. Un denominación que se basaba en una fatalidad estadística: más del cincuenta por ciento de desempleo juvenil, junto con una alta tasa de fracaso y abandono escolar. Pero esa etiqueta, al igual que otras que la precedieron, como Generación X o Generación NI-ni (no estudias ni trabajas), no era ni es neutral. Es su intencionalidad, respondía más a la taxidermia conservadora que a una experiencia sociológica.
          Como ocurre con las tragedias griegas, parecía un designio propio del destino. La generación de la crisis como Generación Perdida. Se incorporó al lenguaje habitual de políticos y analistas españoles, pero también pasó a figurar como tópico en la retórica de los portavoces del FMI, la OCDE o la Comisión Europea. La juventud española como sinónimo de Generación Perdida. No parecía ser el resultado de una causalidad, de una política de corrosión y abaratamiento, sino una especie de peste bíblica o de accidente natural que por casualidad castigaba en especial a la península ibérica, pues Portugal también tiene su Generación Perdida.
          Hay muchos carteles y grafitis que explican mejor lo ocurrido que muchos de esos informes de expertos que nunca han pisado una calle de barrio ni un hospital ni un centro público de enseñanza. Me quedo con uno, muy sencillo, recién visto en un documental sobre el 15-M. Es un cartón que lleva una muchacha, con un desconsuelo optimista, mientras suena <<El blues de la Generación Perdida>>, de Amaral. Dice la pancarta: Pronto usados, pronto tirados. Eso es lo que está en el núcleo de lo que ha ocurrido, de lo que está ocurriendo, de lo que se quiere establecer como futuro.

















Fotografías de Miguel Trillo.
Texto, extraído de "Contra todo esto", de Manuel Rivas.