miércoles, 1 de mayo de 2019

"había otra vez"






UN bAZAR DE OBRAS




"había otra vez"
(arquiTECTÓNICA)







"Nuevos pensamientos para viejos objetos"
Marcel Duchamp









Fotografías de enriqueponce dosmil18.



jueves, 25 de abril de 2019

"Banksy"






ARTEsana (?)








Banksy
Brístol, Inglaterra. 1973 (*)




"Girl with balloon"

"Se necesita mucho valor para levantarse anónimamente en una democracia occidental 
y pedir cosas en las que nadie más cree como la paz, la justicia y la libertad".


"Peaceful hearts doctor"

"Kissing coppers"

"Shop until you drop"


"Las personas que realmente ensucian nuestros vecindarios son las empresas que colocan eslóganes gigantes en edificios y autobuses intentando que nos sintamos unos inadaptados si no compramos su mercancía".


("Atapuerca")

"Soldier throwing flowers"





"Los mayores crímenes del mundo no son cometidos por las personas que violan las reglas, sino por las personas que las siguen. Son los individuos que siguen órdenes quienes sueltan las bombas y masacran aldeas".





"El arte debe confortar lo perturbado y perturbar lo confortable".







Obra y citas de Banksy.
(*): Hasta el día de hoy se desconoce la identidad del artista.




lunes, 15 de abril de 2019

"Así somos"






EL CAJÓN deSATRE
ARTEsana




"Así somos"




"Convergence" 1952, de JACKSON POLLOCK.







     A veces yo… pinto. No lo sabe nadie, ni siquiera la tía Kate, pero… cuando me dan un guión lo primero que hago es pintar lo que me hace sentir.
     Ummm… pinté esto después de leer esa obra por primera vez, así que…
     Sé que os he asustado antes… ehhhh… con tanto hablar de fantasmas y ¡muerte! y esas cosas de adultos que veíamos, cosas de adulto muy confusas. Así que… quería subir y enseñaros mi cuadro y contaros de qué creo que va mi obra, porque he pensado que hará que nos sintamos un poco mejor. ¡Pero tenéis que prometerme que no os vais a reír de mí!.
     Estoooo, bueno… Sí, pinté esto porque sentí que la obra va de la vida. La vida está llena de color y todos podemos coger y añadir nuestro color al cuadro. Aunque no es muy grande el cuadro pensad que sigue eternamente en todas las direcciones, es como el infinito, porque la vida es así ¿no?.
     Es un alucine si piensas que hace cien años un tipo al que nunca conocí llegó a este país con una maleta y tuvo un hijo que tuvo un hijo que me tuvo a mí. Al principio cuando estaba pintando creí que aquí arriba está su parte del cuadro y aquí está mi parte del cuadro, pero luego empecé a pensar: y sí… todos estuviéramos en el cuadro en todas partes, y si… estamos en el cuadro antes de nacer, y si… estamos en él después de morir. Y eso colores que añadimos: y si se van añadiendo uno encima del otro… hasta que al final… ya no somos colores distintos, somos… una cosa, un cuadro.
     Y mi padre ya no está por aquí, no está vivo, pero está con nosotros. Está conmigo cada día.
     Todo encaja de algún modo y, aunque no entendamos cómo todavía, hay personas que morirán en nuestra vida, personas que queremos, en el futuro, puede que mañana, puede que dentro de muchos años. Es muy bonito si lo piensas el que sólo porque alguien se muera porque ya no puedes verlos o hablar con ellos no significa que ya no sigan en el cuadro. Yo creo que esa es la clave de todo: que nadie muere, no es o tú o yo o ellos, es nosotros.
     Y esta chapuza, llena de color y de magia, que no tiene ni un comienzo ni un final, esto de aquí: somos nosotros.







Texto e imágenes, excepto la indicada, perteneciente a 
Kevin (Justin Hartley) hablando a sus sobrinas en "This is us" de Dan Fogelman.







viernes, 5 de abril de 2019

lunes, 25 de marzo de 2019

"Aleksandr Ródchenko"






LOS CAZADORES deMENTES







Aleksandr Mijáilovich Ródchenko
San Petersburgo, Rusia. 1891-1956





Fotografía bajada de la red.




















         El arte también es ese movimiento que exalta y niega al mismo tiempo. "Ningún artista tolera lo real", dice Nietzsche. Es cierto; pero ningún artista puede prescindir de lo real. La creación es exigencia de unidad y rechazo del mundo. Pero rechaza al mundo a causa de lo que le falta y en nombre de lo que es a veces. La rebelión se deja observar aquí fuera de la historia, en estado puro, en su complicación primitiva. Por lo tanto, el arte nos deberá ofrecer una última perspectiva con respecto al contenido de la rebelión.
          Se observará, no obstante, la hostilidad al arte que han mostrado todos los reformadores revolucionarios. Platón se muestra todavía moderado. No trata sino de la función mentirosa del lenguaje y no destierra de su república sino a los poetas. En cuanto a lo demás, pone a la belleza por encima del mundo. Pero el movimiento revolucionario de
los tiempos modernos coincide con un proceso del arte que no ha terminado todavía. La reforma elige la moral y destierra a la belleza. Rousseau denuncia en el arte una corrupción agregada por la sociedad a la naturaleza. Saint.Just echa pestes contra los espectáculos y en el hermoso programa que prepara para la "Fiesta de la Razón" quiere que la Razón sea personificada por una persona "virtuosa más bien que bella". La Revolución Francesa no crea artista alguno, sino sólo un gran periodista, Desmoulins, y un escritor clandestino, Sade. Al único poeta de su época lo guillotina. El único gran prosista se destierra en Londres y aboga en favor del cristianismo y la legitimidad. Un poco más tarde los saintsimonianos exigirán un arte "socialmente útil". "El arte para el progreso" es un lugar común que circula durante todo el siglo y que Hugo repite sin conseguir hacerlo convincente. Solamente Vallés aporta a la maldición del arte un tono de imprecación que lo autentica.
          Este tono es también el de los nihilistas rusos. Pisarev proclama la decadencia de los valores estéticos en beneficio de los valores pragmáticos. "Preferirla ser un zapatero ruso que un Rafael ruso". Un par de botas es para él más útil que Shakespeare. El nihilista Nekrasov, poeta grande y doloroso, afirma, sin embargo, que prefiere un trozo de queso a todo Pushkin. Es conocida finalmente la excomunión del arte pronunciada por Tolstoi. La Rusia revolucionaria termina dando la espalda a los mármoles de Venus y Apolo, todavía dorados por el sol de Italia, que Pedro el Grande habla hecho llevar a su jardín de verano de San Petersburgo. A veces la miseria se aparta de las dolorosas imágenes de la dicha.


          La ideología alemana no es menos severa en sus acusaciones. Según los intérpretes revolucionarios de la Fenomenología, no habrá arte en la sociedad reconciliada. La belleza será vivida, no imaginada. Lo real, enteramente racional, apaciguará por sí solo todas las sedes. La crítica de la conciencia formal y de los valores de evasión se extiende naturalmente al arte. El arte es determinado por su época, y expresa, como dirá Marx, los valores privilegiados de la clase dominante. No hay, por lo tanto, más que un solo arte revolucionario, que es, justamente el arte puesto al servicio de la revolución. Por lo demás el crear la belleza fuera de la historia del arte contraría el único esfuerzo racional: la transformación de la historia misma en belleza absoluta. El zapatero ruso, desde el momento en que tiene conciencia de su papel revolucionario, es el verdadero creador de la belleza definitiva. Rafael no creó sino una belleza pasajera que no podrá comprender el hombre nuevo.
          Marx se pregunta, es cierto, cómo la belleza griega puede ser todavía bella para nosotros. Responde que esta belleza expresa la infancia ingenua de un mundo, y que nosotros tenemos, en medio de nuestras luchas de adultos la nostalgia de esa infancia. ¿Pero cómo pueden ser todavía bellas para nosotros las obras maestras del Renacimiento italiano, Rembrandt y el arte chino? ¡Qué importa! El proceso deÍ arte se ha iniciado definitivamente y continúa al presente con la complicidad embarazosa de artistas e intelectuales dedicados a calumniar a su arte y su inteligencia. Se advertirá, en efecto, que en esta lucha entre Shakespeare y el zapatero no es el zapatero quien maldice a Shakespeare o a la belleza, sino, por el contrario, quien sigue leyendo a Shakespeare y no prefiere hacer las botas, que nunca podrá hacer, por lo demás. Los artistas de nuestra época se parecen a los caballeros arrepentidos de Rusia del siglo XlX; su mala conciencia constituye su excusa. Pero lo último que un artista puede sentir ante su arte es el arrepentimiento. Es sobrepasar la humildad sencilla y necesaria pretender que se deje también la belleza para el final de los tiempos y, entre tanto, se prive a todo el mundo, inclusive al zapatero, de ese pan suplementario de que uno mismo se ha aprovechado.

















Texto, extraído de"El hombre rebelde", de Albert Camus.
Fotografías de Aleksandr Ródchenko.